Prólogo

julio 31, 2011 Article and Chapters / Español

 

   ¿Qué nos ha pasado? ¿Qué nos ha pasado que tantas personas en el mundo están contentos de dar su apoyo a regimenes brutales y aplaudir gobiernos que llevan a cabo actos de destrucción y represión que muchos de su partidarios no contemplarían en sus propias vidas? Esta no es solamente una pregunta para Argentina: piensen en Bush, en Blair-Brown, en Sarkozy, en Calderón, etcétera, etcétera, etcétera. Hace treinta años, la fuerza militar era necesaria para imponer la disciplina y la obediencia, al menos en Argentina y otros países de América Latina. Ahora parece que las elecciones libres logran realizar el mismo efecto, que la gente está contenta de optar por su propia humillación. Pero ¿cómo?

El dinero tiene que ser parte de la respuesta. El dinero es el gran destructor, más brutal que cualquier dictadura militar. El dinero mata a miles y miles de personas por día. A los que sobrevivimos, nos deshumaniza, nos impone una lógica que odiamos. Además, nos da miedo, tememos por nuestra supervivencia, nuestro porvenir. Parece ser una fuerza objetiva más allá del control humano, un dios malévolo que nos hace malévolos a nosotros también. El miedo al dinero puede tener consecuencias terribles: el ejemplo más obvio es tal vez la hiperinflación en Alemania en los años veinte y su vínculo con el auge del nazismo, la opción democrática por el nazismo. ¿Y qué de la hiperinflación de los años ochenta en Argentina? ¿Dejó un legado de miedo y represión también?

¿Cómo entender el dinero entonces? ¿Cómo entender su relación con la política? ¿Cómo entender su relación con la política argentina de los últimos veinte años, y con el auge y caída del menemismo? ¿Cómo entender la relación entre el dinero y el autoritarismo democrático que nos rodea en todo el mundo? No es simplemente cuestión de entender el dinero como una forma de lucha de clases, sino de entender también por qué es un arma tan efectiva. ¿Por qué aceptamos la autoridad del dictador brutal llamado Dinero más fácilmente que aceptamos la autoridad de otros dictadores? ¿Tiene algo que ver con la hegemonía y en tal caso qué significa la hegemonía?

Estas son algunas de las preguntas tratadas por este libro. Son preguntas muy importantes, para Argentina y para el mundo. No son preguntas fáciles, pero en este libro están manejadas con un conocimiento, una comprensión y una claridad que es impresionante.Para mí es un honor y un privilegio escribir este pequeño prólogo, como también ha sido un privilegio enorme ser el asesor de las tesis de maestría y de doctorado de Alberto Bonnet. No siempre estamos de acuerdo en todo, pero reconozco en este libro una aportación muy importante no solamente al entendimiento de la política argentina de los últimos años sino también a las discusiones mundiales sobre el dinero, la hegemonía y el apoyo masivo para políticas represivas. Es un libro profundo y elegante que hay que leer, aplaudir, discutir, criticar, apreciar y sobre todo disfrutar.

John Holloway

No hay comentarios


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *