julio 31, 2011 Article and Chapters / Español
¿Qué es el tiempo? ¿Qué es la historia? ¿Qué es la memoria? ¿Importa?
Sí, importa. Importa mucho. Importa porque nuestro problema, en estos tiempos de guerra y de una opresión e injusticia cada vez más obvia, es cómo abrir el mundo, cómo encontrar la esperanza en un mundo que la niega, cómo encontrar el sol en un cielo totalmente gris.
El tiempo y la historia y la memoria son centrales para la esperanza. La esperanza es la esperanza de construir otro futuro, no un paraíso en el cielo después de la muerte, sino un mundo de dignidad humana aquí en la tierra. Por muchos años, esta esperanza, esta esperanza revolucionaria, se apoyaba en la idea de que la historia era de nuestro lado, que la trayectoria misma del capitalismo conduciría a su caída y a la creación de una clase cuya victoria final era inevitable. La confianza en la marcha de la historia está hecha añicos, derrotada junto con la constelación de lucha revolucionaria de la cuál era parte. La historia ahora parece ser una carretera que va directamente a la aniquilación de la humanidad. La historia parece decirnos que no hay esperanza, que no hay escape. El tic-tic del reloj nos dice: “ríndete, ríndete, ríndete”.
¡Disparemos contra los relojes! Esto, como nos dice Benjamin, es el núcleo del cambio revolucionario. Disparemos contra los relojes, rompamos el tiempo, escapemos de la carretera de la historia, recuperemos nuestra memoria que es tan rica no solamente en sufrimiento sino en luchas y en sueños irredentos (sin redimir) de un futuro mejor.
¿Pero cómo? Este es el tema del libro. Empezando con la crisis del viejo canon leninista de la revolución y de su concepto de la historia, el libro se niega a caer en el conformismo que esta crisis ha producido en tanta gente, sino que explora nuevos caminos hacia delante, nuevas maneras de pensar en el tiempo, la historia, la memoria y el sujeto, nuevas formas de pensar la esperanza revolucionaria. No es un mero ejercicio académico: es un esfuerzo crucial para abrir el camino hacia otro mundo, parte esencial del despertar de la lucha.
La lucha sí está despertando. Más lentamente en algunos lugares que en otros, pero en todas partes se está moviendo. La lucha zapatista, en la mera frontera de Guatemala, es un símbolo importante de este despertar, pero la importancia de los zapatistas no yace solamente en lo que está pasando en Chiapas, sino en las resonancias que encuentra en todas las partes del mundo, la manera en la cuál se conecta con el desasosiego de rabia-y-esperanza, sobre todo entre los jóvenes.
Este libro es importante, sobre todo porque es parte de este despertar de la lucha y de la esperanza. El despertar es difícil, a veces tenemos que hacer un gran esfuerzo para abrir los ojos. La reflexión teórica es parte importante del proceso, pensando de nuevo el significado de la revolución. El libro actual es una aportación importante. Es una compilación de ensayos escritos entre Guatemala y México en los años de 2000 a 2004, con cada ensayo girando alrededor del mismo tema de cómo repensar nuestra comprensión del tiempo, de la historia, de la memoria, del sujeto revolucionario, de la lucha de clases – cómo repensar estas categorías de una manera que fortalezca la lucha, que abra las posibilidades de cambiar el mundo.
Para mí es un honor y un placer escribir este prólogo. Sergio y yo hemos trabajado juntos por varios años, coordinando un seminario sobre Subjetividad y Teoría Crítica, editando la revista Bajo el Volcán y en otros proyectos. Nuestra colaboración ha sido una fuente enorme de inspiración para mí – y espero que para Sergio también. Me da mucho gusto ver muchas de las ideas que él ha planteado en nuestros seminarios florecer en la forma de este libro.
John Holloway
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